Connect with us

Acciones de monitoreo

Transición más allá de los Combustibles Fósiles: CAUCE en la Cumbre de los Pueblos y la Conferencia Internacional

Entre el 24 y el 29 de abril de 2026, la ciudad de Santa Marta (Colombia) fue sede de la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, un proceso global que reunió a gobiernos, academia, pueblos indígenas, organismos internacionales y sociedad civil para debatir el futuro energético y climático a nivel mundial.

Fundación CAUCE: Cultura Ambiental – Causa Ecologista participó de este proceso a través de su directora ejecutiva, Valeria Enderle, siendo la única organización de Entre Ríos presente en estos espacios.

La participación incluyó tanto instancias oficiales como espacios de articulación de la sociedad civil, que ofrecieron miradas y propuestas diferenciadas sobre los caminos hacia una transición energética.

La Conferencia oficial: implementación, tensiones y desafíos estructurales

El segmento de alto nivel (28 y 29 de abril) puso el foco en un punto clave: ya no se trata de discutir nuevas metas, sino de cómo implementar la transición energética.

Uno de los consensos más fuertes fue que la transición ya está en marcha y es, en términos generales, irreversible. El crecimiento acelerado de las energías renovables —que hoy explican gran parte de la nueva demanda energética global— fue presentado como una señal positiva. Sin embargo, desde la sociedad civil advertimos que esta aceleración no es neutra: el modo en que se implementa puede reproducir las mismas lógicas extractivas, como ocurre con proyectos de hidrógeno verde o la expansión de la minería de minerales críticos.

Otro de los ejes centrales fue reconocer que la problemática no es únicamente energética, sino estructural. La dependencia de los combustibles fósiles está profundamente arraigada en las economías:

  • a nivel fiscal, por los ingresos que generan para los Estados
  • a nivel financiero, por la deuda y la arquitectura económica global
  • a nivel productivo, porque muchas economías dependen de actividades extractivas

En este sentido, la transición implica transformaciones profundas de los modelos de desarrollo, no solo un cambio de matriz energética.

Los debates se organizaron en torno a tres grandes ejes:

  • la reducción de la dependencia económica de los combustibles fósiles
  • la transformación de la oferta y la demanda energética
  • el fortalecimiento de la cooperación internacional

En todos ellos apareció como condición central el concepto de transición justa: no alcanza con descarbonizar, sino que el proceso debe incorporar a trabajadores, comunidades y territorios, con enfoque de derechos y equidad.

Tensiones clave: deuda, extractivismo y desigualdades globales

Durante la conferencia quedaron expuestas una serie de tensiones estructurales que condicionan las posibilidades reales de una transición energética justa.

Por un lado, se evidenció la fuerte dependencia fiscal de los Estados respecto de los combustibles fósiles, que continúan siendo una fuente central de ingresos públicos en muchos países. A esto se suma el peso de la deuda externa, que limita los márgenes de decisión y, en muchos casos, presiona a los países del Sur Global a profundizar modelos extractivos para sostener sus economías y cumplir con sus compromisos financieros.

En este contexto, los subsidios a los combustibles fósiles siguen siendo un elemento crítico. En Argentina, por ejemplo, los subsidios destinados a empresas hidrocarburíferas alcanzaron los $377.824 millones en 2025, lo que representa 41,5 veces más que lo destinado al fomento de energías renovables y eficiencia energética. Este tipo de políticas refuerza la dependencia del modelo fósil y dificulta una transición efectiva.

Finalmente, se destacó con fuerza el riesgo de nuevas formas de extractivismo asociadas a la transición energética, especialmente en relación con proyectos de hidrógeno verde y la explotación de minerales críticos. Estos procesos, impulsados muchas veces bajo la lógica de la “economía verde”, pueden reproducir desigualdades territoriales y socioambientales si no se desarrollan con criterios de justicia, participación y respeto por los derechos de las comunidades.

También se anunció la creación de un panel científico específico sobre transición energética, aunque fue fuertemente cuestionado por su falta de equidad de género y por una mirada excesivamente tecnocrática y centrada en el Norte Global.

Como resultados concretos, se establecieron:

  • la realización de una próxima conferencia en 2027
  • la creación de un grupo de coordinación internacional
  • tres líneas de trabajo prioritarias: hojas de ruta nacionales, reforma financiera y articulación entre países productores y consumidores

La Cumbre de los Pueblos: una mirada desde la justicia climática

En paralelo, entre el 24 y el 26 de abril se desarrolló la Cumbre de los Pueblos por un Futuro Libre de Combustibles Fósiles, espacio de articulación de más de 900 organizaciones y redes a nivel global.

Este espacio partió de una lectura política más profunda: la crisis climática está directamente vinculada con el colonialismo, el capitalismo y los distintos modelos de extractivismo.

Desde esta perspectiva, se plantearon críticas contundentes a las llamadas “falsas soluciones”, como:

  • los mercados de carbono
  • el gas como energía de transición
  • la energía nuclear
  • el hidrógeno verde en clave extractiva

Asimismo, se puso en el centro:

  • la deuda climática del Norte Global
  • la energía como un derecho y no como mercancía
  • la necesidad de una transición con justicia social y territorial

Las discusiones destacaron el rol central de pueblos indígenas, comunidades afectadas, trabajadores, mujeres y juventudes, en un contexto geopolítico atravesado por conflictos que siguen teniendo a los combustibles fósiles como motor. Las posiciones consensuadas se incorporaron al proceso oficial a través de la Asamblea de los Pueblos (27 de abril), un espacio formal convocado por el Gobierno colombiano para facilitar el diálogo directo entre los representantes de la sociedad civil y los delegados del Estado. 

Ver documento.

Conferencia por Territorios Libres de Combustibles Fósiles: una respuesta desde los pueblos

En paralelo se desarrolló la Conferencia por Territorios Libres de Combustibles Fósiles, un espacio de articulación impulsado por organizaciones, redes y comunidades que enfrentan directamente los impactos del extractivismo en sus territorios.

El punto de partida fue una lectura clara del contexto global: la crisis climática no puede entenderse por fuera de un sistema marcado por el capitalismo, el colonialismo y la disputa geopolítica por los bienes naturales. En este escenario, las guerras no son solo las que ocupan titulares internacionales, sino también aquellas que se libran cotidianamente en los territorios: en la contaminación de ríos y suelos, en el avance de proyectos extractivos, en la criminalización de defensores y en la violencia que recae especialmente sobre mujeres y comunidades.

Desde esta perspectiva, se cuestionó con fuerza el modelo de transición energética corporativa, señalando que lejos de reducir la presión sobre los territorios, está profundizando la demanda de energía y de minerales —incluidos los llamados “críticos”—, reproduciendo así nuevas formas de extractivismo bajo una narrativa verde.

Frente a este escenario, las organizaciones participantes reafirmamos que no solo resisten, sino que también construyen alternativas. La propuesta de Territorios Libres de Combustibles Fósiles surge como una estrategia concreta para frenar la expansión extractiva y abrir caminos hacia modelos basados en la justicia social, la autonomía y el equilibrio con la naturaleza.

Durante la conferencia se compartieron y fortalecieron diversas líneas de acción:

* la incidencia legal

* el monitoreo comunitario que articula saberes científicos y ancestrales

* los procesos de formación territorial

* la defensa del tejido comunitario

* la comunicación como herramienta de visibilización

* la movilización social y la construcción de alianzas

Asimismo, se destacó el rol de herramientas como las consultas previas, libres e informadas, las consultas populares y los protocolos comunitarios, que han permitido a los pueblos ejercer su derecho a decidir sobre sus territorios.

Principios y demandas desde los territorios

Como síntesis política, el espacio dejó una serie de definiciones clave:

* No puede haber territorios libres de combustibles fósiles sin territorios de paz, ni paz sin justicia, verdad y reparación.

* La defensa del territorio es una acción fundamental para proteger la vida y requiere garantizar la protección de quienes la sostienen.

* Una transición energética justa implica preguntarse energía para qué y para quién.

* Es urgente detener el financiamiento del extractivismo y exigir responsabilidad a empresas, bancos e inversionistas.

* Es necesario avanzar hacia un multilateralismo de los pueblos, que reconozca los derechos de la naturaleza.

* Ecosistemas clave como la Amazonía, los mares, los glaciares y los páramos deben consolidarse como territorios libres de nuevas actividades extractivas.

En este marco, se reafirmó el derecho de los pueblos a la autodeterminación, a decir no a proyectos que afectan sus territorios y a construir alternativas basadas en la soberanía alimentaria y energética.

El rol de Fundación CAUCE: incidencia desde los territorios

La participación de Fundación CAUCE en estos espacios se enmarca en una agenda de trabajo sostenida en la región, que busca visibilizar y cuestionar las formas que adopta el extractivismo en nombre de la transición energética.

Entre las líneas de trabajo actuales se destacan:

Estas acciones buscan aportar evidencia y fortalecer la participación pública en decisiones que afectan directamente a los territorios.

Una transición en disputa

La Conferencia de Santa Marta dejó en claro que la transición energética ya no es una hipótesis futura, sino un proceso en marcha. Sin embargo, también evidenció que existen profundas disputas sobre cómo se implementa, quiénes se benefician y quiénes asumen los costos.

Para Fundación CAUCE, el desafío es claro: trabajar por una transición que no reproduzca las desigualdades del modelo actual, sino que ponga en el centro la justicia ambiental, social y territorial.

Relacionadas:

30/04/2026

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fundación CAUCE: Cultura Ambiental - Causa Ecologista | Monte Caseros 562 | Paraná, Entre Ríos, Argentina |