Organizaciones de la sociedad civil, Pueblos Indígenas, comunidades locales, pequeños productores, pastoralistas, mujeres y jóvenes cuestionan el aplazamiento de puntos centrales del orden del día de la COP17 y reclaman que sean retomados en el marco de la conferencia. Lee la declaración completa en inglés haciendo click aquí.
La COP17 de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), que se desarrolla en Ulán Bator, Mongolia, se presenta como una conferencia centrada en la acción y la implementación. Sin embargo, durante su sesión plenaria de apertura, celebrada el 17 de agosto, distintos puntos centrales de su agenda quedaron aplazados a raíz de objeciones planteadas por Estados Unidos y la Federación de Rusia.
Entre los temas afectados se encuentran el futuro Marco Estratégico de la Convención, las sinergias con las demás Convenciones de Río, cuestiones de política y género y la participación de la sociedad civil y de los Pueblos Indígenas. Para las organizaciones que participan del proceso de la CNULD, estos aplazamientos no constituyen una cuestión meramente procedimental: ponen en discusión la participación de quienes viven y trabajan en los territorios donde las decisiones de esta Convención tienen impacto directo.
La declaración de la sociedad civil advierte que los Pueblos Indígenas, las comunidades locales, los pastoralistas, los pequeños productores, las mujeres y la juventud no pueden ser considerados actores secundarios en la implementación de la Convención. Sus conocimientos y experiencias son fundamentales para enfrentar la degradación de las tierras, la desertificación y la sequía, así como para construir sistemas alimentarios resilientes y restaurar los territorios. La llamada a la acción de Drynet completa aquí.
Desde esta perspectiva, una participación efectiva no puede limitarse a eventos paralelos o espacios de consulta. La demanda es que estos sectores tengan una participación real y sostenida en los grupos de contacto, las sesiones de redacción y los espacios donde finalmente se toman las decisiones.
Una agenda que no puede fragmentarse
La declaración también plantea la necesidad de abordar de manera integrada las distintas dimensiones de la crisis ambiental. La degradación de las tierras, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático están estrechamente relacionados y, por eso, las respuestas tampoco pueden construirse de manera aislada.
En este marco, la salud de los suelos aparece como un punto de conexión entre distintas agendas: la restauración de tierras degradadas, la biodiversidad, la resiliencia frente al cambio climático, la seguridad hídrica y los sistemas alimentarios.
Para la sociedad civil, fortalecer las sinergias entre la CNULD, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Convenio sobre la Diversidad Biológica es fundamental para evitar respuestas fragmentadas y garantizar que los recursos, los datos y las políticas se traduzcan en acciones coherentes en los territorios.
A su vez, el planteo destaca que la ciencia y los conocimientos de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales no son fuentes de conocimiento contrapuestas, sino complementarias. Integrarlas resulta esencial para desarrollar respuestas eficaces y vinculadas con las realidades de los territorios.
Exigen que los puntos sean retomados antes del cierre
La declaración señala que los puntos cuestionados fueron aplazados y no eliminados del orden del día. Por eso, las organizaciones reclaman a la Presidencia de la COP17 y a todas las Partes que establezcan sin demora un proceso transparente, con plazos definidos y una fecha pública de rendición de cuentas antes de que finalice la conferencia.
También exigen reafirmar públicamente que la participación de la sociedad civil, los Pueblos Indígenas y las comunidades locales, junto con los enfoques con perspectiva de género, son condiciones necesarias para una implementación legítima y eficaz de la Convención.
Drynet, por su parte, llamó a las Partes a afrontar las diferencias mediante el diálogo, el respeto mutuo y la responsabilidad compartida. Para la organización, las objeciones planteadas en el inicio de la COP17 no deben desviar la atención de los problemas que requieren respuestas urgentes.
La neutralidad en la degradación de las tierras no puede alcanzarse sin quienes viven y trabajan en ellas. La promesa de una COP17 de acción e implementación requiere, necesariamente, que esas voces estén presentes en los espacios donde se definen las políticas y las decisiones que afectan sus territorios.
Desde Fundación CAUCE acompañamos este reclamo y reafirmamos la importancia de una Convención abierta, participativa y basada en la mejor evidencia científica disponible, integrada con los conocimientos y experiencias de quienes habitan y cuidan los territorios.